RESUMEN DEL PRIMER CONTACTO CON EL SUPREMO

-Los 10 mandatos se encuentran junto a la chirca mayor, detrás del segundo peñasco-.
Atónito por tal experiencia, quedé paralizado en medio de mí meo. Yo era tan solo un joven scout dispuesto a servir a las ancianas y complacer a mis compañeros.
La voz se hizo presente de nuevo.
-Ve, busca los mandatos. No pierdas tiempo-.
Aturdido y excitado, salí en busca de la chirca.
Deambulé por la cima durante media hora, al tiempo que el Supremo usaba variables de temperatura para guiarme en la búsqueda.
-¡Caliente!- gritó la voz suprema.
Tenía frente a mis narices la gran chirca. Recorrí la zona con los ojos hasta que divisé el segundo peñasco. Detrás del mismo había 10 choclos prolijamente alineados.
-¿Qué es esto?- le increpé a la voz.
-Pelad esos choclos- dijo el Supremo - en sus barbas se encuentran los mandatos-.
Sobrecogido por mí ya asumida misión divina, comencé a pelar choclo como poseído. Uno a uno los 10 choclos fueron desnudados y sus barbas revelaron los mandatos.
El resto de los scouts se habían marchado hacía rato. La noche iluminada me envolvía al tiempo que guardaba las barbas en mi mochila de doble cierre.
La voz Suprema apareció por última vez.
-Patuche, en tus manos tienes el Mensaje: diez mandatos para que los uruguayos sepan quienes son y hacia donde se dirigen. Yo te he designado como mi Mesías. Ve y propaga mi palabra.-.
A partir de ese día no hubo más avena de la abuela. No hubo más "siempre listo" y fogones compartiendo bolsa de dormir con mis compañeros. No hubo trasnoches de ludo.
A partir de ese día recorro como un fantasma calles, rutas y avenidas del país propagando el mensaje; el mensaje de Patuche.
2 Comments:
muy bueno, ahora,me muero por conocer esos mandamientos...los verdaderos
clap, clap, clap.
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